Salto al vacío

Salto al vacío

Microrrelato2 1 - Salto al vacío

Temeroso, me aproximo al borde del abismo, de los abismos: volcánicos, oscuros, impredecibles. Me embargo con la inquietud que precede al salto, del miedo que atenaza para arrojarse a las entrañas de lo desconocido. Esos pozos insondables, esas grietas portadoras de un pasado milenario de las que emana un resplandor llameante, invisible pero abrasivo; heraldos de un saber ignoto y ancestral, que en su misteriosa y exótica profundidad parecieran ocultar los secretos de la tierra y las estrellas, del pasado y del futuro, de razas que nos precedieron, tan antiguas que cualquier vestigio que dejaran fue disuelto en el tiempo cual materia fungible. Y es en esos fosos asfálticos y diamantinos, concretamente en los surcos próximos a sus bordes, donde profecías inefables cobran su telúrica forma, donde se avienen a parámetros cognoscibles más allá de imaginaciones portentosas o ensoñaciones embriagadoras. No se puede evitar su reclamo, no se puede no sucumbir a su sinuosa llamada, no se puede resistir la empírea atracción que desde semejantes cuencas gemelas te impele sin remedio a tentar el precipicio, a lanzarte sin precaución alguna. Imposible luchar contra el callado sortilegio de su fijeza, de su agitación alevosa, gravitatoria, alentado por una magia inaccesible y primigenia, pretérita, urdida en tiempos remotos en los que el saber de lo mítico e indómito aún no había caído en el olvido; brasas de un antiguo saber custodiado y preservado del tiempo, contenido en las órbitas de esos majestuosos, puros, ambrosíacos e irrepetibles ojos indígenas.

De renunciada y por tanto inmerecida dedicatoria

En esta misma categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Show Buttons
Hide Buttons
error: Content is protected !!